Melasma.

Se le conoce también como Cloasma, paño o “máscara del embarazo”.

El melasma es una pigmentación facial adquirida de causa desconocida que se caracteriza por manchas de color café claro a oscuro, ocasionalmente grisáceo, de evolución crónica, recidivante lo que ha conducido a la adopción de gran variedad de alternativas terapéuticas, con resultados variables y transitorios, es una enfermedad controlable , pero no se puede hablar de curación.

Hay varios factores desencadenantes y predisponentes del melasma. 

Los principales son:

  • Exposición a la luz solar (UVA, UVB e infrarrojos) natural o artificial.

  • Predisposición genética 

  • A veces se asocia al uso de anticonceptivos, terapia hormonal de reemplazo otros problemas hormonales, ginecológicos y es muy común en el embarazo, también con trastornos de tiroides. 

  • Erróneamente se ha asociado con trastornos hepáticos o renales. 

  • Puede tener un impacto negativo en la vida de quienes lo padecen, por lo que no debe considerarse sólo un problema cosmético.

Melasma
Melasma

Melasma
Melasma

Melasma
Melasma

1/2

Tratamiento

 

Por su naturaleza recurrente, el melasma ha conducido a la adopción de una gran variedad de alternativas de tratamiento, con resultados variables y transitorios.

El objetivo del tratamiento es aclarar la intensidad de la pigmentación y reducir la extensión del área afectada, así como evitar recurrencias, mejorar la calidad de vida y educar al paciente para evitar factores de riesgo. Es importante estudiar a cada paciente en busca de factores internos, que son causa de las recurrencias y se pueden modificar.

En la actualidad, el tratamiento del melasma puede ser:

  • Tópico  (productos  despigmentantes y protector solar)

  • Sistémico (antioxidantes orales)

  • Tratamiento complementario (peelings químicos superficiales y luz pulsada intensa (IPL)

  •  Camuflaje

  • Es muy importante el cuidado del sol con el uso de accesorios como sombreros, viseras, lentes oscuros y ropa especial para  la fotoprotección.